






Ahí os dejamos una especie de making of de nuestro cocodrilo (sí, sí, era un cocodrilo. O por lo menos eso encargamos, pero era un disfraz que valía por tres porque le catalogaron de lagarto juancho o dragón a lo eragón). Coco-Rocky se movió por todo el Edificio para repartir nuestro Néctar del Pelícano. ¿Os gustó? Sólo deciros que se nos acabó, como para no gustaros cabroncetes si lo regalábamos.
Gracias amigo. ¡El Flun es un crack! ¡Bravo Coco-Rocky!
No hay comentarios:
Publicar un comentario